Debido a su composición natural, pueden aparecer marcas o arañazos en su superficie
El linóleo es un material resistente y duradero, compuesto por aceites naturales, resinas y pigmentos. Con el tiempo, su apariencia puede cambiar, desarrollando una pátina única, como el cuero en los textiles. Aún así, los arañazos pueden alterar su superficie.
Afortunadamente, es posible disimular estos desperfectos con un método simple y natural, gracias a una nuez pelada, que contiene aceites vegetales que ayudan a disimular los arañazos sin generar brillos indeseados en la superficie.
El procedimiento es sencillo:
- Frotar la zona afectada: Se debe frotar suavemente la carne de la nuez sobre el arañazo hasta que los aceites se impregnen en el material.
- Limpieza posterior: Tras aplicar el tratamiento, se recomienda limpiar toda la superficie para garantizar un acabado uniforme y evitar acumulaciones de aceite.
Si tienes dudas sobre el cuidado del linóleo o necesitas asesoramiento específico, no dudes en contactar con nuestro equipo de soporte.